Lo que hay que ver: Memorias de un ciego que se impuso a todas las adversidades

Lo que hay que ver: Memorias de un ciego que se impuso a todas las adversidades

ISBN: 9788499427775
Número de Páginas: 392
Tamaño de archivo: 0.39-1.29MB
Fecha de Publicación:
Valoración media:
5 1090

Lectura ilimitada. Cualquier dispositivo.

Disfruta de la libertad de explorar más de 1 millón de títulos en cualquier dispositivo.

Pruébalo gratis durante 30 días.

Cuando Miguel Durán nació a mediados de los años cincuenta, en España debe muy poco a los ciegos. En su casa de la ciudad de Badajoz, que un niño como él, aunque feliz, tenía poco futuro. Por lo tanto, sus diez años de edad, su familia se trasladó a Sant Boi de Llobregat y allí, se unió a la ONCE. En el marco de la pasantía de Alicante de la entidad, Miguel Durán ha comenzado a mostrar signos de un intelecto agudo, un par de años más tarde, estaríamos en la búsqueda de una buena carrera en el Barcelona, mientras trabajaba en una imprenta especializada en libros en braille.
A partir de ahí, el cielo es el límite: él consiguió un trabajo como abogado, se casó ?a pesar de la inicial oposición de la familia de su esposa, un vidente? y participó en la democratización de la ONCE. En 1985, fue nombrado delegado territorial en Cataluña y en 1986, el director general de la entidad. En 1989, la ONCE se convirtió en accionista de Telecinco, y que poco después fue nombrado presidente de la cadena. Combinó su cargo con el de presidente de la cadena Onda Cero, también propiedad de la organización.
La proyección, que llega a la entidad, el crecimiento de cupón (a expensas de la Lotería Nacional), la apuesta de el universo de los medios de comunicación, un gran éxito en algunas áreas ?en el conjunto del audiovisual y de la radio?, pero un fallo en los demás se ha tomado un peaje, pero también se convirtió en el icono de toda una época. Hoy, décadas después de su salida de la dirección general de la ONCE, y el presidente de Telecinco, Durán sigue siendo el ciego, el más famoso de España, y un self-made-man que tiene mucho que decir, y esa persona no tenía nada.